Jugar en las Vegas

El Ejemplo del Juego en las Vegas.
En años recientes el juego y las apuestas se han convertido en actividades que forma parte de la industria turística en general, y son unos de los mayores atractivos que ofrecen ciertas ciudades del mundo, de las cuales Las Vegas es quizás la más conocida, pero no la única. Hay pueblos y ciudades en los que por cuestiones locales, la instalación de casinos es rechazada; esto tiene que ver mayormente con las aspiraciones y el estilo de vida de los habitantes, y alrededor de esta cuestión se tejen numerosas tramas políticas y económicas pues los promotores de la instalación de esos casinos muchas veces intentan por todos los medios que las autoridades locales aprueben y autoricen el proyecto aún a pesar de que ello puede ir en contra del voto popular abrumador.

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Eso a la larga resulta malo y contraproducente para la industria del juego, pues le crea una fama oscura; si existe un voto popular en un pueblo o ciudad mayoritario y en contra de la instalación de un casino, por más que se piense obtener una ganancia inmediata o se pueda negociar la cuestión con el intendente o alcalde, ello no debe hacerse pues la mala imagen que le quedará a toda la industria del juego causará un daño mayor.

Los casinos tradicionales deben instalarse únicamente donde son bienvenidos, máxime que hoy en día existe la posibilidad de participar del juego virtual, como en este caso, sin molestar a nadie y desde la privacidad y comodidad brindada en los propios hogares por Internet. Usted puede ganar importantes premios, a lo grande, sin ni siquiera salir de su casa o viajar.

Agrade o no la materia a algunas personas, del juego por dinero y del mercado de las apuestas, los bonos de casinos y establecimientos lúdicos podemos aprender una cosa: cómo es que se puede ganar mucho dinero aventurándose. Si bien es cierto que en el pasado muchos de los establecimientos de juego eran clandestinos y la cosa se mezclaba mucho con la mafia y el delito en general, hoy en día las compañías dedicadas al juego y entretenimientos para mayores de edad son auténticas corporaciones públicas que cotizan en los mercados bursátiles, distando mucho de lo que el juego representaba hace aproximadamente medio siglo atrás.

Pero lo esencial que se puede aprender de esto es que pese a las dificultades y los riesgos implícitos en actividades que dejan mucho dinero, estas compañías han logrado sobrevivir y ser lo que son hoy en día. De esto se puede aprender que quien no arriesga no gana, así de sencillo.

Las Vegas es un ejemplo de una ciudad que fue construida prácticamente de la nada gracias al juego y las apuestas; indudablemente que en su desarrollo hubo actividades mafiosas, pero quienes más critican al juego no son precisamente personas limpias o moralmente sanas, o por lo menos no existe ninguna certeza de que lo sean. Simplemente hablan por envidia.

Y entonces quedan dos alternativas: o jugar, o no jugar. Si no se juega, no se gana; así no se construyen ciudades ni se ganan fortunas. Hay que tener conciencia de que al apostar se está arriesgando, pero eso en definitiva, es parte del espíritu de cualquier aventura.

Y a todo esto hay que agregar un hecho con el que es imposible discutir: antes de que aparecieran los casinos en Las Vegas, la ciudad era un antro polvoriento mientras que hoy se ha transformado en uno de los más importantes destinos turísticos, dando trabajo a millones de personas y enormes sumas de dinero en concepto de impuestos.